lunes, 22 de septiembre de 2014

Sol de Otoño.


¿Nos fuimos en algún momento?. ¿Se debe algo?. ¿Seguimos?. ¿Me echabas de menos?. ¿Se han conseguido ya definir la e-health, el 2.0, el "crossfinancianding", un calendario de citas anuales xT, el buenrrolling y el gurusismo?... ¡Que no!, ¿¡Que estamos donde "lo dejamos"?!. ¿Que los Blogs se profesionalizan a fuerza de acúmulo de curriculum y adulaciones a distro y siniestro (RT , Follow me, fala faley y fala whatsappchulí, a este Congreso le falta un ponente)?...

Amos, no me jodas. ¿Que 23 entradas y un par de solsticios sin haber sido escritas no sirvan nada más que para haber congelado la imagen unos cuantos meses en este retiro buscado y de virtuosa, sino engañosa realidad?. ¿Que el del Gürtel y su mercenario mamporrero ahora fotografían atardeceres rojos y no barras de acero ni pijamas a rayas?... 

Pues aquí falla algo o, de verdad, nuestra enfermedad es de las degenerativas y es más grave de lo que pensaba coloreándonos de pronóstico incierto y carentes de autonomía, fuerza y voluntad...

Yo, por si acaso, he mantenido los ojos abiertos, aunque he de ser sincero, y algunos de estos síntomas que he ido sintiendo en las distintas partes de mi cuerpo obligándome ello a aplicarme ungüentos varios y cataplasmas diversas, por no sentirme desahuciado en ilusiones y motivación, me han hecho plantearme las cosas y su devenir con un grado menos de explosividad y una mayor carga de cinismo enfocado (¿?).

Quizá se trate de coger la rama por sus brotes (que coger al toro por los cuernos está mal visto y otorga hoy mala prensa), si, y demostrar de una vez que los discursos están obsoletos, que la demagogia no es el camino, y que navegamos una nube que, por tediosa, no oferta olas que cabalgar a una altura que razonablemente debería menguar si es que alguna mano quieres asir que no te aleje demasiado de esta realidad, a la que si, hay que inyectar diariamente fantasía para no morir en sus brazos.

Yo también quiero ser "doctor", jejeje, ¡Qué carajo!. Entiendo que es la forma de, después de decenios asistenciales y de intentos de modelar formas de trabajo, actitudes y opinión, sumar con fundamento teórico y conceptual todo lo que podamos seguir descubriendo alrededor de los cuidados y con unas bases que garanticen los modelos futuros y en los foros que, aunque mal construídos, se han diseñado para ello (a nuestras espaldas); y, visto que la realidad laboral y la falta de representatividad del colectivo adolecen y seguirán adoleciendo de soluciones imaginativas, habrá que intentarlo aunque sea a través de esas inyecciones referidas y necesarias de ilusión y por no sucumbir a la triste realidad. Aunque sea implementando sonrisas a través de la evidencia que supone reirse de todo y de la mano de quien quiera coger la tuya o te la tienda desinteresadamente...

Yo también quiero gestionar servicios de cuidados: ¿Por qué no?. Y espero y confío en que ante ese atisbo de cambios en el rol social, con respecto a las potenciales aportaciones al conjunto, y político, con relación a los líderes venideros que quiero creer se impongan real y definitivamente, tenga su oportunidad cualquiera por la vía de su valía y suma, y no por la eterna "pertenencia" y la falsa lealtad a través del silencio y el miedo (y de los saraos con canapés de colores y sonrisas falsas):
¿Dónde coño están los besos que te debo?...


Seguimos.