jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Es este el momento?. ¿Me escuchas?.


Cualquier monento es ideal: Si lo que queremos es cambiar las cosas y hacernos visibles.
Esta es la línea comenzada hace unos meses por el Foro de la Profesión Enfermera y en ese intento de aunar discurso ante un panorama global que no nos seduce profesional, competencial ni académicamente.
Todo intento será infructuoso si no contamos con un amplio consenso y si no construimos entre todos los agentes el devenir de nuestro colectivo sintiéndonos protagonistas de todos esos cambios que hasta ahora parece que vamos recibiendo y descubrimos concretados a unas instancias de las que solemos sentirnos ajenos, sino éstas ajenas a nuestra opinión. Debemos ser el motor de toda esa transformación que ideemos y que haga fuerte la presencia enfermera en todos los ámbitos y ante este panorama de incertidumbre social, político y económico en el que por supuesto debemos descubrir nuestras fortalezas y nuestro potencial de suma superando todos esos miedos que de alguna forma tememos y nos frenan.
No creáis que estamos fuera de lugar y tiempo. Tenemos ante nosotros la posibilidad de continuar haciendo crecer esta semilla y es para lo que os pedimos vuestra colaboración si es que realmente queremos que se nos escuche y tenga en cuenta: Cualquier idea, cualquier detalle, cualquier tema que pensemos deba ser puesto encima de la mesa, debe formar parte de todo ese conjunto de argumentos que pretendamos hacer pesar. 
Tenemos los medios. Hasta este momento hemos conseguido que sepan que estamos aquí y que, sin nosotros, al menos, la protesta estará asegurada, y que ya estamos cansados de este panorama derrotista e intangible, de desidia. Por lo que hemos de cambiar definitivamente la linea de argumentos haciendo propuestas y eligiendo lo precisamente apto de nuestro entorno en el intento de implementarlo. Somos fuertes y con vosotros aún más. Entre todos tenemos que dibujar ese mapa que delimite el terreno por el que podamos movernos sin sentirnos en tierra hostil y que debemos compartir brindando de nuevo nuestro apoyo a todo aquello que descubramos lícito y participativo; desdibujando todos esos atributos que hasta ahora nos descubren monotemáticos y aburridos y anquilosados en la simple protesta.
Tenemos que seguir difundiendo el Manifiesto del Foro, solicitando a los compañeros su adhesión al mismo y su simbólica, por altruista, asociación como para sentirnos arropados e impulsados a seguir este camino que en breve expondrá esa linea argumental que entre todos vamos a construir y que debe ser tenida en cuenta porque estamos ahí y somos enfermeras.
El otro día refería el fin del Verano y la vuelta al cole y a los abrazos. Hoy quiero ser oído donde tú estés... ¿Me escuchas?.


  *Reproduce ambos vídeos con 6" de diferencia...es la caña ;-)

martes, 13 de septiembre de 2011

Hoy, Martes y 13. ¿Volvemos a la realidad?.


-¿Qué tal el primer día de cole?.
-Bieeeeéeen. Nuestra Seño es muy guapa y se llama Virginia. Mañana tenemos que llevar la caja de letras, el libro para leer, tres gomas para coger los lápices y un estuche grande para guardarlo todo...

Ayer, el primer día de colegio lo superamos de la mejor de las formas... la mañana transcurrió con ese grado de incertidumbre y de congoja que se unen irremediablemente cuando, a la vez, se rompe toda la rutina instaurada a lo largo de todo un verano sin saber si vamos a ser capaces de volver a direccionar nuestras vidas en ese continium que te dicta el que ésta pasa y que es imposible detener los acontecimientos: Mirar atrás. Seguir creciendo viendo cómo los crios lo hacen a marchas forzadas.

Hoy, como para no olvidar supersticiones, vuelvo a encontrarme con un Martes 13. Y para recordarme que seguimos aquí y que la espuma de las olas del mar son algo efímero que se sumerge bajo la arena en cuestión de segundos en ese hervir de sonidos y sol reflejado.
Efímeros, dentro de unos días, volverán a ser los gestos y las sonrisas brindados a cualquiera que ahogue sus miedos entre mis manos durante cualquier fugaz traslado al Hospital, peleándose por afrontar esa situación que a empellones no había buscado o que se le repite en el recuerdo de tantas veces vivida y no sabiendo encajar, ninguna de esas veces, el que es algo extraño, temido y que desordena y hace inalcanzable cualquier respuesta que no sea apoyada desde fuera, una vez superada su fuerza y/o su voluntad y que también a mi, y en ese momento exacto, me marca ese fin del verano que me hace poner los pies de nuevo en el suelo...
Y es cuando te das cuenta que en éso consiste. Que por muy fugaz que sea tu actuación, cualquiera se aferra al abrazo que durante media hora tiendes al desvanecimiento de sus propios recursos y a sus carencias de respuesta y ante esa situación que a todos nos desborda.
Es entonces cuando cualquier método, cualquier algoritmo que pretendas premeditar y respetar y poner en práctica, se reduce a tragar saliva y a apretar esa mano que se agarra a la tuya y cuando la vida, sí, muchas veces, le va en ello:
-¡Qué!. ¿Cómo vamos?...

-¿Papá. Queda mucho para que vuelva de nuevo el verano?.