jueves, 1 de septiembre de 2011

Carta abierta a D. José Medina Mingallón, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Enfermería de Ciudad Real



Sr. Medina:
  Aprovechando su papel como director de la Revista “Enfermería de Ciudad Real”, editada por el Colegio y financiada con los fondos cautivos de los 3.500 enfermeros forzosamente colegiados de esa provincia, se dedica usted a auto-reivindicarse frente a quienes no están conformes con la manera en que ese colegio está gestionando sus responsabilidades, descalificándolos personalmente. Y lo hace de una manera que refleja su verdadera catadura moral, creando dos bandos imaginarios: el de los suyos, que “da la cara por el colegio”, “se moja” y ha estado y está siempre “dispuesto a trabajar por mejorar las condiciones socio-profesionales de sus colegiados”; y el de todos los demás, los que no le ríen las gracietas, el de las “actitudes infantiles”, el “cobarde anonimato”, el de los comentarios “ofensivos, destructivos, gratuitos y malintencionados, a cara tapada, barriobajeros y mendaces”, los de tan “escasa categoría humana”, “impostura” y “maledicencia”…
  No contento con esta reacción pueril y prepotente, se despacha con dos entradas en “su blog” (que debió crear sobre la marcha, ya que no contiene más que estas dos entradas) en las que, primero, critica a D. Carlos Tardío, presidente del colegio de Badajoz, en base a la narración de parte de hechos pasados (como parece que hace siempre, descalificando personas, no opiniones), y, después, vuelve a arremeter insultantemente contra quienes le critican y especialmente contra nosotros y nuestro Foro.
  Si la forma de escribir de alguien delata su inteligencia y cultura, se ha autorretratado usted magníficamente en la última de sus entradas. Aludiendo a algo tan común en los foros como adoptar un seudónimo y una imagen, vuelve a meter a todos sus críticos en un mismo saco: el de esos “palmeros bajo pseudónimo [sic] bromista y malintencionado” o “adláteres [sic] que ocultan su nombre y apellidos para difamar, tiran la piedra y esconden la mano y se amparan en el anonimato para insultar, criticar sin fundamentos, mentir y crear confusión donde no la hay”; que “cocean”, “mienten descaradamente, insultan de la manera más soez, agreden verbalmente hasta la saciedad a otra persona que no puede defenderse porque se encuentra en acto de servicio”, “ignoran las más elementales normas de respeto y convivencia, falsean la verdad por intereses personales de ‘dudosa catadura’ [sic], ocultan su personalidad [sic] y bailan al son que le tocan”, “aves de rapiña”, en definitiva. Y también, claro está, ya de paso, “las Asociaciones y Organizaciones que con su blog en blanco [sic] en redes sociales las amparan y protegen en la impunidad”.
   Al margen de que los intereses no tienen ‘catadura’ porque sólo pueden tenerla las personas; de que lo que se oculta bajo un seudónimo (sin ‘p’) no es la ‘personalidad’, sino la identidad; y de que los que ocultan su identidad son los que utilizan a los ‘adláteres’ y no estos mismos, debe de ser verdad que las críticas de sus colegiados a las que alude (sin concretarlas en ningún momento) son insultantes, ya que así lo dice un verdadero experto en el campo de insultar: revise los entrecomillados de los párrafos anteriores.
   Se extraña usted en su citada “Carta del Presidente” de que sólo acudieran tres colegiados a la importante reunión de presupuestos del pasado día 17 de junio. Sólo desde la más absoluta estulticia es posible pensar que, después de más de 12 años consecutivos de mandato, el hecho de que los colegiados le den la espalda a su Junta Directiva de manera tan clamorosa es culpa de aquéllos y que la actitud y conducta de su presidente, un ser candoroso y comprometido, no tiene nada que ver en ello. Y que quienes acuden a otros cauces para expresar sus críticas no es porque no haya lugar para ellas en su colegio, sino porque son unos traidores.
   Lo más probable es que el cuestionamiento que nuestros compañeros hicieron en nuestro foro de la dudosa legalidad de su presidencia, dado que usted no cumpliría el mandato legal de ejercer la enfermería en activo y estaría amparándose en un subterfugio legal, algo que circula con profusión entre los colegiados, le haya irritado hasta el punto de perder sus cabales. Si no fuera así, lo lógico es que usted hubiera realizado un desmentido documentado (contrato de trabajo, nómina, localización de su consulta privada; no basta con una hipotética alta como autónomo: hay que estar en activo en el ejercicio profesional, trabajar como enfermero) y se hubiera acabado todo: rumores e indicios, fuera. O estos otros comentarios de un “bochornoso espectáculo en el Colegio de Enfermeria de Ciudad Real, “ en los cuales se nos habla de un incidente en el que la propia policía tuvo que acudir a la sede del Colegio que usted preside. Esperemos que la resolución de los hechos no se diriman en un tribunal de excepción…
    Sr. Presidente, usted no se comporta como un demócrata, quizá no lo sea, ni crea en la libertad de expresión. Hemos revisado todas las entradas de nuestros compañeros y ni una de ellas contiene injurias o ultrajes, ni siquiera insultos, no ya de la gravedad de los suyos que hemos entrecomillado, sino de ningún tipo. Y usted lo sabe, de otra manera sin duda habría acudido a los tribunales para así, no sólo perjudicar, sino laminar a profesionales a los que debería usted servir. Y, de paso, asustar al foro (‘Tablón en Blanco’, no ‘Foro en Blanco’) para que censure todo aquello que pueda oler a leve crítica sobre su persona y su política. No lo va a conseguir, nosotros no le tenemos miedo.
    Sepa que va usted a ser muy popular, no sólo en su provincia, con nuestras únicas y humildes armas de la transparencia y la libertad de expresión, sin las coacciones ni insultos que usted ejerce con maestría.
    Un saludo y…  reflexione.
Firmado:
Junta Directiva de la Asociación Foro de la Profesión Enfermera
Liliana Bettremieux Toyos.
Antonio J. Valenzuela Rodríguez.
M. Carmen García Romero.

lunes, 29 de agosto de 2011

"El Síndrome del Escaparate": ¿Maniquíes 2.0.?


Siempre me he preguntado, sobre ese montante global que asciende a unas 250000 enfermeras en este país, el poder de penetración que puedan tener realmente todas las actividades e iniciativas 2.0 de las que somos observadores y participantes suigéneris, y dirigidas a la vez a un intento de implementación de nuevos escenarios y medios de comunicación entre profesionales y con el paciente al que ofertamos cuidados. Y que, irreprochablemente, son la semilla de lo que se pueda avecinar; Perdón, renuncio a plantear el que sea este movimiento potencial ni futuro de nada. Todo lo contrario, afirmo que es el conjunto que representa un PRESENTE que está ahí y que está haciéndose un hueco en mitad de todo un movimiento virtual que no podía dejarse al arbitrio corporativo médico y visto que todas estas iniciativas, o las más representativas, llegaron de la mano de la propia creatividad e inquietud de unos cuantos enfermeros que no quisieron renunciar ni abdicar a ese nuevo imperativo y que, a día de hoy, son rifados como muestra y escaparate de lo que ha venido a llamarse el movimiento enfermero 2.0. (Que evidente y premeditadamente renuncio a enumerar en su representativa y supuesta composición).
Y digo "rifados" porque es evidente, a la vez, el que el tema "está de moda". Y en este sentido, son en la última época tb. muchos los ejemplos que demuestran ese advenimiento a este ingente creativo que lleva a los cuidados y su filosofía, a ocupar torrentes de artículos, referencias, editoriales y números extraordinarios de publicaciones  que, "al uso", no habían recaido en ése, por otro lado y definitivamente, movimiento y discurso enfermero plasmado a través de Blogs, Revistas online, equipos de gestión de conocimiento enfermero, redes de creatividad cuidadora  y de pensamiento de grupo. En definitiva, un enorme potencial de penetración en el pensamiento colectivo enfermero que cualquiera puede descubrir y a la vez pretrender abanderar y presentar en ese escaparate novedoso y alienado por la vía de la adulación y la supuesta prebenda mediática si es que somos tan torpes de caer en cualquier malversado intento y oferta.
Y es que la frescura, la espontaneidad, la enajenación premeditada de formas y maneras que pretendan imponer linea alguna que no sea la propia creatividad, debemos descubrirlas como pretenciosas y nada claras: Alguna de esas manzanas, puede estar envenenada...

Cualquier intento de medición de impacto, de influencia, de supuesta representatividad, de "Calidad", a mi al menos, me da qué pensar. No por creer descubrir malicia alguna. Pero si por no querer renunciar a la sorpresa de encontrarme cualquier iniciativa en su máxima expresión de frescura y por esos derroteros que la casualidad todavía oferta a todo este movimiento aún fuera de mordazas, corsets y de revisiones sistemáticas (no todo es ciencia ni cabe la evidencia por falta de experiencia cabiendo otros medios sí reconocidos y definidos para tal). Ya vendrá el tiempo de los encargos y la obediencia a una línea editorial cuando cualquiera crea descubrir renta en el colectivo: ideológica, económica o profesional. Todo llegará, trístemente. Pero, mientras, todavía cabe una actitud enfermera en ese ser maniquí parte del escaparate Bloguero y estos días lo hemos descubierto a través de ese planteamiento a mirar a los ojos, a descubrir más allá de la mirada, a despojarnos de prejuicios en ese hacernos empáticos, a preguntar antes de cambiarnos de fila un simple "¿Qué te pasa?. ¿Todo va bién?: Soy enfermera y quiero ayudarte.

Y es que el escaparate nos da una situación de privilegio desde ese lado y unas posibilidades de intervenir sobre cualquiera que se pare a observar lo que esa eventual ventana enfermera ofrece. Porque el escaparate es muchas veces la excusa de cualquiera para gritar sus necesidades o sus problemas. La excusa para hacer un alto necesario en el camino cuando, incluso, la bipedestación es sufrida en silencio: Paradójicamente, podemos intervenir desde el otro lado abandonando nuestro propio inmovilismo, incluso sobre lo que ha venido a llamarse el "síndrome del escaparate", que existe, y aprovechando la parada de cualquiera ante nosotros y en este caso contextualizando cualquier intervención de las que intentamos idear desde ese lado del espejo enfermero y a través de las TIC´s como medio, instrumento y apoyo.
No quisera yo renunciar jamás a sentir que somos nosostros mismos quienes vayamos rediseñando ese hiopotético mostrador que cada cual debe cuidar en su presentación particular: Prefiero el "negocio local y particular" a las grandes superficies, porque esa "localidad" da pié a seguir callejeando. Un saludo.