viernes, 31 de diciembre de 2010

Feliz 2011...


Vamos a movernos, le decía un parapléjico a su amigo mientras veía que los fuegos artificiales de nochevieja podían quemarlos con sus rescoldos... calla, calla, le decía éste, que era sordo, que me vas a hacer llorar, con lágrimas ya en los ojos embriagado por la emoción del momento...

Feliz año y que al menos no nos quedemos como estamos: "Ni parapléjicos ni sordos".

martes, 28 de diciembre de 2010

Nosotras somos inocentes: 250.000 enfermeras no tenemos la culpa.

Hoy mira en tu espalda e intenta quitarte el muñequito que nos identifica como colectivo ingénuo, confiado, desprendido, callado, abnegado. Porque hoy es nuestro día. Hoy es el día de todas las efermeras inocentes e ingénuas que estamos a verlas venir. Que necesitamos confiar ciégamente en alguien que nos lo "ponga a huevo" en ese interiorizar dinámicas que no comprendemos ni hacemos por comprender, pensando quizá que, a través de las mismas, ganamos en conocimiento, no perdemos en posición, nos mantenemos en la linea de flotación que, para nosotras, otros han ideado de forma enfocada y cuando nos ofertan dádivas de las que nos hacen dependientes: formación para no quedarnos atrás, estatus de privilegio irreal, uniformidad que nos evite el pensar cuáles son las verdaderas rentas para ese grupo elitista que lleva años aprovechando nuestro inmovilismo ciego y a los que no les importaría celebrar este 28 de Diciembre como el día de todas las enfermeras. Grupo que se frota las manos ante el devenir de las cosas. Que maneja el discurso amenazante y engañoso que les posibilita su situación de privilegio en ese codearse con el poder y a través de la información que a la vez aprovechan, generan y dirigen a sus propios intereses, perfectamente estructurada, dosificada y difundida. Desde hace años. Muchos años ya como para seguir arrastrando este estigma que tanto daño nos está haciendo...

Ellos son los culpables. Esos mismos que modifican nuestra opinión y la del resto en beneficio propio. Ellos son los que utilizan los acontecimientos y las lagunas de conocimiento y de apatía de todo un colectivo dañado a la vez por el resto de poderes, políticos, médicos, gestores (poder político-médico-gestor) y como para erigirse en nuestros salvadores y cuando solamente son salvadores de sus pripios culos y estatus ganados y usurpados a todo el colectivo en un ejercicio megalómano sin precedentes y en connivencia con símiles estratégicamente repartidos por todo el territorio y provincias. Alguien ya los ha nombrado alguna vez como "Alí Babá y los 40 ladrones"...

No nos engañen cuando se rasguen vestiduras por la reacción y el roce de parcelas de poder con las que ellos mismos se encuentran, en esa otra lucha que mantienen con quienes están en mejor disposición de refutarles por los actos y no solamente por el discurso como nosotros. Es entonces cuando despliegan toda su artilllería contra quien descubren potencial enemigo y con posibilidades de desmontarles chiringuito. Porque es éso lo que tienen montado y para beneficio propio: Un chiringuito que crea necesidades y espejismos a un colectivo que va a la deriva y lo seguirá yendo mientras esta nave sea pilotada por semejantes contramaestres y se necesite de una supuesta Autoridad en ese vacío de ideas que la necesidad, la carencia de pensamiento sino de respuesta y la crisis de valores posibilita y ellos aprovechan. Así de triste. Como si a fuerza de estar sentados a la derecha de Florence, algún erudito multidoctorado hubiera recogido el candil (...cuéntalas tú, que las veinte son).

Nosotras somos inocentes, si, no somos responsables de haber caído en manos de todo este entramado y de ser, a la vez, quienes posibilitamos con nuestro inmovilismo ciego el que sigan perpetuándose sin a penas refutación alguna o a expensas ésta del desgaste personal e irreversible que supone, sino de cualquier otro peligro que tampoco sería excesivamente descabellado imaginar e intuir en ese estar frente y activo.

Hoy quitémonos el estigma y el San Benito de ingenuidad que tanto daño nos está haciendo. No seamos inocentes al fin y reconozcamos de una vez que este devenir errático tiene unos culpables que no somos nosotras y que, por otro lado, no necesitamos para nada en todo nuestro potencial de proyección y legitimidad: Feliz día. Mira a tu espalda.