sábado, 11 de diciembre de 2010

El curso de Prescripción del CGE se vende por provincias como rosquillas. Esta gente se vende sola con sus mentiras.



No tiene desperdicio el anuncio y venta del curso de Prescripción importado desde Madrid por todas las provincias a través de los Colegios de Enfermería. Ya que, evidentemente, mienten a la hora de plantear sus bonanzas y atributos.

Valga de ejemplo este envío hecho (antes de la reunión del Consejo Interterritorial del 9 de Diciembre en Santiago de Compostela y a primeros de mes) desde el Colegio provincial de Córdoba a sus solícitos afiliados, en el que reza, literalmente, y sin entrar ya en el atributo de lo de "totalmente subvencionados" (¿Por el Ministerio?...jejejee), como sigue:

"Capacitarán para la obtención de la acreditación nacional como prescriptor/a que otorgará el Ministerio de Sanidad de acuerdo a la Ley... y al desarrollo de la misma
que se ha obtenido con el Proyecto de Real Decreto ya aprobado por la Comisión Nacional de Farmacia del Ministerio, y cuyo contenido formativo coincide perfectamente con los que se van a a impartir en los cursos programados por este Colegio".

De que te compulse tu título un Notario del entorno del Colegio, tampoco vamos a comentar nada...

¡Hay que tener poca vergüenza, escrúpulos y ser tontos para dejar por escrito tamaña felonía!.

Ésto es de juzgado. Este escrito miente en su contenido y es remitido a los colegiados cordobeses antes de que se llevara a cabo esa reunión del día 9 para la que la Comisión del Consejo Interterritorial vetó y paralizó la discusión sobre la redacción de ese borrdor de Real Decreto de desarrollo de la prescripción que refiere la invitación del Colegio de Córdoba por, exactamente, no haber pasado por esa dinámica normativa que entre otras cosas debería haber contado con la valoración de la Comisión de Farmacia y cuestión que en ningún momento nos consta que se haya llevado a cabo bajo un acuerdo y consenso tácito y siendo éste el motivo que, a la vez, algunas de las Comunidades Autónomas refieren como suficiente para no merecer ser introducido este asunto en el orden del día (entre otras cuestiones) de esa reunión del 9 de Diciembre y como comentamos en posts anteriores y como es preceptivo.

Estos amiguetes no intuían el que la jugada no les iba a salir redonda, cuando estaban convencidos de ello, o les habían informado mal desde el CGE o se despistaron el día del retiro espiritual de Cercedillas mientras los cinco goles del Barsa al Madrid y no se enteraron de un carajo y a los postres...

Mandan el anuncio antes de que este tema, que se ve que lo daban por hecho (los contenidos formativos coinciden casualmente, perdón, perfectamente, con lo que recoge ese borrador de Real Decreto....jejejeje) llegue tan siquiera al Consejo Interterritorial, que es donde lúcidamente a algunas de las Consejerías Autonómicas les da por pararles los pies en su Comisión Delegada, y siendo éste el entorno e instancia donde debe darse luz verde al tema como para iniciar su potencial concreción normativa...

Como en el Consejo se ven cuestionados, no se les ocurre ahora otra cosa que plantear una encuesta independieeeeeente y cristalina de lo que los enfermeros saben, sienten, piensan, opinan y aseveran sin influencia alguna que distorsione la pluralidad de opiniones emitidas desde la objetividad y como es costumbre de esa factoría de ideas, para los demás, que supuestamente coordina democráticamente D. Maxi, y que es accesible en el siguiente enlace, y que yo, que vivo también preocupado por estos temas, os invito a responder, para que nos sintamos partícipes de sus resultados una vez que éstos se pretendan utilizar alzando la voz de la profesión enfermera a las instancias que ahora quieren cuestionar tan estupendo cursillito lanzadera para el Gradua2, que es lo que realmente deja pelas y que tanto desvelo suscita y tan necesario es para el colectivo... je, je y jejejeje. ¿Pagarán la encuesta a medias la Secretaría del Ministerio y el CGE?. Cuando auditoren, a lo mejor nos enteramos. Un saludo.

http://www.analisiseinvestigacion.eu/EnfForPres/Intro.asp?Lang=



lunes, 6 de diciembre de 2010

Se les ha visto el plumero: "Fuego a prescripción".

Parece ser que han sido los representantes en la Comisión del interterritorial, encargados de dar el visto bueno al orden del día que llevara a la reunión del 9 de Diciembre del Comité el borrador de proyecto de Desarrollo de la indicación, uso y autorización de medicamentos y productos sanitarios por las enfermeras, pertenencientes éstos a las Comunidades Andaluza, Extremeña, Catalana y Cántabra, los que han evitado, por el momento, la avanzadilla emergida por generación nada expontánea de un planteamineto enfocado en último extremo a la consecución, por parte del CGE, de una disfrazada acreditación para las enfermeras, y por parte del Ministerio de Sanidad, consistente en pasar por un ridículo planteamiento formativo que de forma causal, que no casual, ya se está vendiendo por todo el país como curso habilitador para dicha acreditación e impartido por todos los Colegios Profesionales, algunos de los cuales, nos consta, lo plantean incluso como "obligatorio" para poder prescribir (¿?).

Lo que no es casualidad, posiblemente, es que hayan sido estas Comunidades y sus representantes y participantes en ese Comité y Comisión interterritorial, los que hayan vetado un texto que no ha pasado los filtros ad hoc que todo proceso normativo debiera llevar a cabo, y que se ha intentado colar aprovechando manufacturas previas y ese vacío de liderazgo ministerial que, en todo el desarrollo normativo de esta cuestión, ha pasado ya por cuatro ministr@s distintos desde los inicios de sustitución de la Ley 25/1990 por una nueva Ley 29/2006 de Garantías y uso racional del medicamento y productos sanitarios modificada por la 28/2009 y hasta llegar finalmente a este proyecto de borrador de Real Decreto que se nos quiere injertar sin anestesia mientras que, la presidencia del CGE , desgraciadamente, ha permanecido la misma y de la misma forma que se ha mantenido la Secretaría Ministerial en la que cada nuevo inquilino de la cartera de Sanidad habrá tenido presumiblemente que apoyarse para salir del letargo del desconocimiento de asuntos políticos y de relaciones institucionales con los profesionales. Siendo perenne esta Secretaría de la misma forma que el único interlocutor enfermero válido hasta este momento, y para toda una Ley nacional y su desarrollo, ha sido el supuesto presidente del CGE y su fervoroso entorno incondicional. Sin una participación externa experta y realmente profesional que haya podido aportar y opinar.

Y digo que no es casual el veto de estas comunidades, aparte de lo ridículo del texto en cuanto a no definición después de un año de qué es técnicamente la prescripción y cuáles son definitivamente los medicamentos y productos sanitarios o los mecanismos y cambios legislativos que nos lleven a una nueva tipificación de los mismos (hecho constatado y requerimiento planteado en textos anteriores y de consideraciones a ese desarrollo normativo por parte de alguna de estas comunidades y en todo ese devenir protocolario-legal) y que posibilite la indicación enfermera autónoma de una puñetera vez ya que, algunas de estas Comunidades, ya han disparado proceso normativo (Andalucía) con unos resultados cuantificables y proceso de implementación a todas luces coherente con un discurso histórico y de operatividad tangible; o comunidades éstas que no plantean una colegiación obligatoria para el ejercicio profesional en exclusiva para sus Administraciones (Andalucía y Extremadura); o que llevaron a cabo grupos de trabajo ad hoc que les permitieron postular y acercarse con mucho más conocimiento de causa y argumentos a un planteamiento y definición de la prescripción enfermera desde un punto de vista multidisciplinar, consensuado y fundamentado teórica y conceptualmente de forma exquisita (Andalucía, Cantabria y Cataluña), y donde la opinión y conocimiento por parte de los profesionales integrantes de esos grupos de trabajo, fue lo que inspiró un potencial de implementación para nada enfocado interesadamente a la consecución exclusiva de esa acreditación que pretende "sine cuanom" el CGE y que posibilite justificar la linea de formación planteada en este borrador de proyecto de Real Decreto que ahora ha sido paralizado, cuando a las enfermeras se les atribuía, ya entonces (más ahora que el Grado puede y debe perfectamente reflejar la prescripción como parte del desarrollo formativo y competencial de la "nueva titulación" con una posibilidad de dedicación mayor en el tiempo teórico y "prácticum"), toda la carga de conocimientos suficientes como para hacerse responsables, en el entorno de sus competencias, de las intervenciones que se requirieran apoyadas en su juicio clínico y en los medicamentos y productos sanitarios, que son los que hay que identificar de una puñetera vez y a través de esa articulación consensuada de la forma y maneras de llevarlo a cabo, si es que se quiere dar sentido racional a todo este tema y antes de que otro Gobierno que se atribuya la capacidad de plantear las competencias de toda una profesión, nos lisonje con una nueva visión "Sin perjuicio de lo anterior" y para que participemos de este pastel prescriptor.