miércoles, 2 de septiembre de 2009

El informe del Consejo General de Enfermería (CGE) sobre el caso Ryan vs la desaparición de la Bolsa Única de Empleo Temporal DCCU en el SSPA.

http://www.opinionras.com/index.php?q=node/1265

El informe emitido por el CGE posterior al desgraciado evento que supuso la muerte del bebé Ryan, quizá suponga un antes y un después en la consideración que los responsables gestores, tanto de los sistemas sanitarios públicos como privados, puedan hacer con relación a la idoneidad de la articulación definitiva, tanto de medidas estructurales, recursos, así como de una verdadera contratación competencial y por competencias. No como se viene haciendo al uso y bajo consignas de marcada tilde política economicista y fuera de toda realidad. La que verdaderamente provoca la libre interpretación tanto de la legalidad vigente, como de la evidencia científica a la que, a la vez, los sistemas echan mano cuando se trata de indicar medidas que sí se asoman al paralelismo con esas consignas que buscan la eficiencia a costa de lo que sea. Casi siempre a costa de los profesionales y de la seguridad del paciente. A la vista está.

En este sentido, no hace mucho tiempo que el SSPA abandonó la idea de mantenimiento de la Bolsa Única paralela para los Dispositivos de Cuidados Críticos y Urgencias (DCCU), creada, quiero entender, para copar laboralmente la asistencia de las situaciones especiales de emergencia, urgencia y compromiso vital acaecidas en el nivel asistencial de la Atención Primaria en Andalucía, por concepto y como filosofía de Calidad. Así es como se manifiesta y concluye el informe del CGE con relación a la idoneidad de diferenciación de los cuidados especialistas y/o “avanzados”, relacionando cuáles son las áreas afectadas de ese trato irrenunciable.

Por todo, se vuelve a poner de manifiesto con las conclusiones llevadas a cabo con la participación de expertos y Sociedades Científicas, el que la diferenciación profesional y la huída, en ciertas áreas y entornos laborales, de la contratación indiscriminada y creación de perfiles polivalentes (Dispositivos de Apoyo se llaman en el marco andaluz) es, a todas luces, algo fuera de lo que se evidencia respecto a la seguridad del paciente y calidad buscada de esos mismos servicios sanitarios.

La Bolsa Única de Empleo Temporal paralela creada para los DCCU en Andalucía, que yo recuerde, no planteaba titulación postgrado ni formación ad hoc para el área de las urgencias y emergencias, ni tan siquiera experiencia sobrevalorada en los servicios de urgencias del SSPA, pero si que considero que llegó a aglutinar, de principio y por motivación e inclinación personal, a todos aquellos compañeros / compañeras que se sentían de alguna forma motivados y “preparados” para asumir este tipo de trabajo, muchos formados en las distintas propuestas de “Expertía” planteadas como titulaciones propias de diversas universidades españolas.

La existencia de una Agencia de Calidad Andaluza, que vela por la acreditación competencial tanto de profesionales, como de servicios, formación, e incluso páginas web relacionadas con la salud, hacen o hacían propicia la evaluación “externa” y planteamiento de estándares profesionales competenciales para la entrada en dicha Bolsa. Lo mismo que la valoración de la experiencia profesional en los DCCU y Equipos de Emergencias, así como en el resto de servicios relacionados con el paciente crítico, podía ser perfectamente discriminada del ejercicio general como para dotar a esta Bolsa de las suficientes garantías. No el hacerla desaparecer por la puerta falsa y sin explicaciones argumentadas que justificasen lo que ahora se evidencia como el gran error que siempre fue su aniquilación y lo que, los profesionales DCCU, reivindicamos en su momento y a expensas de que académicamente se nos reconociera la posibilidad de adquirir titulaciones especialistas que provoquen definitivamente la definición de nuevos espacios laborales donde derrollarlas.

Los siguientes textos están extraídos del informe global que sobre el caso Ryan, el Consejo General y el grupo de expertos formado ad hoc, ha emitido y a expensas de nueva información que hasta este momento no haya sido emitida. Dicho informe es de recomendad lectura, tanto para los profesionales como para los gestores y responsables políticos en materia de Sanidad de todo el Sistema Nacional de Salud. Valgan estos párrafos para justificar esta columna de hoy. Desde aquí felicitar, y sin que sirva de precedente, al CGE por la confección de este informe. Sobre todo a su grupo de Expertos:

1. Sobre la capacitación de los profesionales de Enfermería:

1. Para desarrollar competencias avanzadas se requiere un título de especialista

que, conforme a la legislación vigente, solo puede obtenerse de dos modos:

mediante un proceso de internado y residencia de una duración mínima de dos

años ó mediante un acceso excepcional con cuatro años de ejercicio o dos años

y un curso de postgrado universitario de 200 horas. En ambos casos se requiere

superar una prueba objetiva de evaluación de la competencia.

2. Los cuidados neonatales, por su elevada complejidad, requieren de competencias avanzadas. Igualmente requieren de especialización Urgencias y Emergencias,

Quirófano, Cuidados Intensivos y Reanimación, Unidades Coronarias, Diálisis Renal,

Hemodinámica, Radiología invasiva, Electrofisiología cardíaca, Salud Mental,

Matronas, entre otros

"Debe procederse, pues, a la eliminación de la bolsa única de contratación de

personal temporal con carácter general. Si, subsidiariamente y con carácter

excepcional, tienen que existir bolsas de trabajo, éstas se organizarán de

forma segmentada, por ámbitos y áreas de trabajo específicas, como por

ejemplo: Urgencias y Emergencias, Quirófano, Cuidados Intensivos y

Reanimación, Unidades Coronarias, Diálisis Renal, Hemodinámica,

Cuidados Neonatales, Radiología invasiva, Electrofisiología cardíaca, Salud

Mental, Matronas, entre otros".


Antonio J. Valenzuela.

Enfermero DCCU SSPA.