sábado, 11 de octubre de 2008

Vuelva usted mañana...


El Centro de Salud de Mengíbar (Jaén), ha dejado de abrir por las tardes desde el despido de las 15 enfermeras eventuales acaecido en el Distrito Jaén. Traicionando de esta forma conceptos de accesibilidad de la población a los servicios sanitarios de esta localidad planteada por el SAS como máxima e item de supuesta valoración en encuestas de satisfacción que luego se presentan maquilladas y maravillosas.
Esta circunstancia tira por tierra, a la vez, planteamientos de continuidad asistencial, personalización y reparto equitativo de tareas y en el sentido de sobrecarga del Servicio de Urgencias (UCCU) de este centro, al ser la única posibilidad asistencial indiscriminada y de ser atendidos por las tardes y a pesar de que el motivo no sea urgente, sin olvidar que la cartera de servicios en la franja horaria vespertina queda suprimida (vacunaciones, niño sano, seguimiento domiciliario de crónicos, apoyo a cuidadoras, Eps, etc).
Esta es la gestión que se aleja de máximas de equidad, globalización e igualdad social a través de los servicios sanitarios. Entendiendo que esta actitud toca de frente los supuestos "Recortes Sociales" que para nuestros dirigentes son "intocables" en ese discurso que ya no se sostiene.
Es indignante que días pasados la Dirección de este Distrito y el mismo Delegado de Salud manifestaran que el cese de todas esas enfermeras eventuales en nigún momento mermaría la Calidad asistecial ni las prestaciones a los ciudadanos. Es más indignante que todos los sindicatos que se retrataron en la foto de la puerta de este Distrito sigan en esa actitud perversa que licita a estos lumbreras. Es un atraco a mano armada saber de las productividades "fijas" que se embolsan por su eficiente gestión directiva. Vergonzoso.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Volver a empezar.



VOLVER A EMPEZAR (Dedicado a todos mis compañer@s del EQUIPO MOVIL de Jaén)

1 de Abril de 2007. DOMINGO DE RAMOS. Se inicia mi aventura en un nuevo trabajo y un nuevo proyecto.

Nervioso e inquieto me despierto este día para emprender lo que hasta ahora sigue siendo (gracias a Dios y a no se qué…) mi trabajo. Encontrar una cara conocida el primer día del “curro” es garantía de alivio y de tranquilidad. Esa cara conocida era ALFONSI, cuya experiencia laboral con ella se remontaba años atrás y bajo unas condiciones de trabajo que posiblemente hoy diríamos los dos “NI HABLAR”. (Ella sabe a lo que me refiero).

Recuerdo mi primer aviso con la Ambulancia, no se me olvidará, destino MENGIBAR, traslado hacia el Hospital de Jaén; por supuesto que no me libré del mareo, el cual me tuvo gran parte del día “agilipollao”.

Por entonces no sabíamos casi ni como se llamaban nuestros compañeros, al menos yo, salvo nuestro “JEFE”; … ese si era realmente un coordinador, jefe, compañero, enfermero,… en definitiva un “salvalotodo”; por supuesto que me refiero a ANTONIO VALENZUELA, al cual le debo mi presencia en el EQUIPO MOVIL y según creo la de más de un@.

Este escrito va dedicado a aquellos que ya no están (por supuesto que no han muerto), algunos dieron un paso más en su carrera, otros fueron presos de maniobras de “algunas mentes pensantes” que no dejaron continuar trabajando en el EQUIPO, y el resto, se despedirán con una prontitud amarga, silenciosa y a la vez expectante. Hablo de nombres propios como INMA, PATRICIA, JUANA, JAIME, VERÓNICA, CHARO, ARANTXA Y ANTONIO. Todos ellos compañeros a los que estimo y no olvido.

Toda esta situación de ir y de venir no debe ser nada bueno, al menos pienso yo. Pero como alguien dijo (no tengo ni idea de quién), cuando las cosas están mal, piensa que aún pueden ir peor. Y eso es lo que me temo, que jamás volverá a ser ésto como antes.

Parece ser que el día 10 de Octubre “salimos en la tele”, y yo de protagonista “enfermero forzoso”. Me gustaría que esta imagen pública fuera fiel reflejo de nuestra profesión, de nuestro trabajo diario, de orgullo por sentirse parte de un EQUIPO de compañer@s que luchan por mantener digna una situación que diariamente se le ha acribillado y machacado de la manera más injusta y cruel por parte de indignos “profesionales de la salud”. Toda esta filosofía me la contagió ANTONIO, con el que más he discutido, charlado, admirado y deslumbrado por su actitud, energía, voluntad y derecho a no renunciar a su “idea” originaria de lo que debía ser todo ésto. Si alguien se merece mostrar ante las cámaras el buen hacer de este equipo es él, no hay duda, y si no, pregunten a las personas adecuadas…

Parece que la marcha de este compañero nos inunda de rechazo y tristeza. Nos preguntamos ¿podríamos nosotros hacer algo para remediarlo? Yo, al menos no sé. Imagino que este sentir es contagioso y por supuesto, entramos en la rutina de decir que nuestro trabajo es así, que si lo jefes, que si esta empresa, que si el SAS…

Quiero expresarle con estas letras mi más sincero apoyo y deseo que su nueva experiencia le traiga los mejores recuerdos que haya tenido con todos nosotros y que la distancia laboral no sea nunca una excusa para tenderme la mano cuando la necesite.

En definitiva quiero mostrar mi gratitud a tod@s mis compañeros que me hicieron sentir COMPAÑERO Y AMIGO y que de alguna manera me trasladan la idea de querer VOLVER A EMPEZAR…

Alberto López Castillo.
Enfermero del EQUIPO MOVIL DE JAÉN.


Posdata: Lo único seguro en esta vida es que el sol sale por el este. Por ello, cuando las cosas nos marchen mal, miraremos al nuevo día siempre por el este. (Recordad, es lo único seguro).